viernes, 9 de mayo de 2014

Romper la cuerda.

Cuando averiguas qué es lo que te pasa todo resulta mucho más sencillo. Cuando asimilas como son las cosas, cuando algo te hace abrir los ojos, cuando te dejas de fantasías y cosas irreales es mucho más sencillo ser feliz en tu realidad. Sabes a que enfrentarte, sabes como tomarte las cosas. Entonces es cuando puedes dedicarte a vivir y no pensar. A veces solo se necesita valentía para dar el paso, para enfrentarte a eso que te asusta, sea lo que sea. Un día te sentirás preparado y sin pensarlo lo harás. Ya no te dará miedo. El tiempo ha hecho que vayas gradualmente exponiéndote, ya no te duele. Entonces es cuando das el paso, lo haces y todo vuelve a tener sentido. Después de meses, después de años todo encaja. Te habías cegado solo por el miedo que te provocaba dejarte llevar, te lo impedías, te habías atado al pasado por el simple hecho de que era lo conocido. Lo nuevo siempre trae consigo algo de miedo. No te esperabas ser capaz, ni siquiera sabías que estabas preparado pero algo en tu interior te empujó, por fin ordenaste las cosas, por fin aceptaste las consecuencias. Por fin todo es claro. Es momento de decir adiós a eso que tanto tiempo ocupó tu cabeza. Es momento de dejarle paso a lo nuevo, de decir hola a lo que tienes ahora. Dejar de lado el miedo y volver a lanzarte al vacío, con seguridad. Alguna vez tiene que ser la correcta, quizá esta lo sea. Tanto tiempo esperando tu oportunidad, ahora la tienes delante, aprovéchala. Cuando la vida te ofrece una oportunidad, siempre es por algo. Te servirá de guía, simplemente cógela y te ayudará. Apóyate en ella. No la pierdas, cuídala todo lo que puedas. Nada se repite dos veces. Una segunda oportunidad nunca será como una primera. No falles. Sigue adelante. Puedes. No estás solo y  nunca lo has estado. No necesitas más, todo lo que quieres lo tienes ahí, enfrente tuya, diciéndote a voz en grito que está ahí y tu tan ciego que jamás lo viste. Tu pasado parecía ser más importante, todo aquello que no puedes cambiar, aquellos recuerdos que solo son eso, momentos que te empeñas en ponerlos de 10, sin dar oportunidad a que uno sea 11. 



 El pasado es una barrera que te impide vivir. No es más importante que tu presente. No es más importante que eso que ahora tienes, porque del ahora depende tu felicidad en este momento, mañana nadie puede saber que pasará, pero ahora puedes ser feliz si te dejas. Difícil verlo de dentro y tan sencillo desde fuera. Eso te evita ser libre, ser feliz. Hay que aprender a soltar cuerdas, a decir adiós, aprender que no todo sale como quieres y que quizá tu película no tuvo el final que esperabas, ese que se supone que era perfecto. Quizá fallaron los protagonistas. Cámbialos, deja que entre gente nueva en tu vida. Déjate conocer, déjate llevar. Tu final perfecto existe, solo tienes que avanzar. No te ates a nada, no te ates a nadie. Rompe lazos, rompe las cuerdas que te limitan. De ti depende ser feliz, solo de ti y de nadie más. Todos conocemos lo que nos impide serlo. Rompamos con ello. ¿Para qué mantenerlo? Todo eso son cuerdas que se estiran hasta que ya no puedes estirarlas más porque se romperán. Ese es el momento. El momento en el que tienes que tomar una decisión: dejar que se rompa o retroceder para darle más soltura, para que aguante, tienes que saber que hagas lo que hagas tu estarás implicado. Si la rompes estarás listo para empezar un nuevo camino, para poder seguir andando, incluso habrás aprendido a no hacer nudos con nada, a no depender. Si la mantienes, sufrirás, quieres libertad pero no te atreves a dar el paso, quieres avanzar, lo necesitas, pero no te dejas, eso te hará daño, te hará infeliz y preso de esa cuerda. De aquél nudo que en un momento te hizo feliz pero que ya jamás volverá a ser igual. El nudo lleva mucho tiempo ahí y ya se desgastó. No sé como se verá, pero creo que merece la pena arriesgar, merece la pena romper la cuerda. Merece la pena que te des otra oportunidad. LLegaste a ese punto por algo, ¿y si quizá es la última cuerda que tienes que romper? Déjate averiguarlo, tal vez no necesites romper más y consigas lo que quieres o quizás tengas que romper alguna cuerda más pero ya es pura necesidad de avance. Si te atascas, tu vida y tu tiempo se atascarán contigo. Nada va a cambiar si no la rompes. Solo va a llevarte al dolor. Atrévete a romper, atrévete a avanzar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario